Ese peligroso momento en el que traspasas la línea de amor a obsesión o lo que es aún peor, empezar una relación de obsesión creyendo que estás enamorado.
Hay muchas señales para diferenciar entre el amor verdadero y una obsesión pero desgraciadamente quienes viven obsesionados por su pareja no son capaces de verlo. Es una de esas situaciones donde todo el mundo es capaz de ver que no eres realmente feliz con tu pareja pero sin embargo esa persona “ciegamente enamorada”- que es en realidad quien debería darse cuenta de su infelicidad- no lo hace porque no ve nada malo en esa relación, cree que todo es maravilloso y perfecto, y por lo tanto tiene esa sensación de felicidad, aunque no sea real.
Quién está obsesionado cree que el resto del mundo está en su contra y por tanto no entiende porque sus familiares y amigos no quieren que sea feliz. Cree firmemente que lo único que intentan es que se convierta en una persona desgraciada y empieza a desarrollar sentimientos negativos hacia quienes intentan ayudarla. La persona obsesionada solo atiende a lo que su pareja le dice, es la única persona que la comprende y se siente a salvo sólo con él/ella.
He querido documentarme sobre el tema, y he leído algunos libros de psicología sobre comportamientos obsesivos en las relaciones de pareja y he llegado a la conclusión de que por desgracia conozco una persona así. Conozco una persona que cree estar locamente enamorada de su pareja, le ve como alguien perfecto y cree que sólo él la puede hacer feliz, ya que sus familiares y amigos están – según ella- egoístamente en contra de su relación y además sin razones. Solo por el hecho de verla sufrir, de destrozarle la vida…
Lo cierto es que no es agradable ver como una persona algún día se dará tal hostia y no haber podido evitarlo aunque hayas querido y hecho todo lo posible por ayudarla, es muy triste.

Una de las respuestas al comportamiento de obsesión- que de algún modo está camuflado para las personas que lo sienten, creyendo que es amor verdadero- es que esta emoción está basada en sentimientos de inseguridad. A causa de esto, el obsesionado en cuestión se convierte en alguien egoísta que vigila lo que hace su pareja cada día y en todo momento no dejándole apenas ni respirar y quiere tener a su pareja totalmente bajo control porque en el fondo hay una desconfianza. No hay una confianza total en la pareja básicamente porque los canales de comunicación nunca han estado completamente abiertos, ya que cuando hay cualquier problema prefieren pasar página y no hablar de ello dejándolo de algún modo atrás como si nada hubiera pasado. La persona obsesionada prefiere no indagar a fondo en estos temas ni en nada que tenga que ver con su pareja para así no encontrar algo que pueda poner en peligro la relación. Este tipo de persona siempre quiere que todo esté bien, que todo sea perfecto y por este motivo se vuelca con su pareja y se involucra demasiado con mucha pasión aunque lo cierto es que no está verdaderamente feliz, solo finge estarlo.
La obsesión se caracteriza por tener una idea fija sobre alguien desde el primer día que no cambia ni evoluciona con el paso del tiempo, y que no puedes apartar de la mente con voluntad propia por más que lo intentes. Tú crees que esa persona es así, y siempre será así.
Es obsesión cuando estás viendo que la persona con la que estás no te aporta ni te aportará nada en un futuro, sabes de sobra que no te conviene pero aún así sigues pensando en ella. No sé si pensando en que esa persona cambiará por ti o por la necesidad de que cambie por ti para poder estar juntos. Es como crearte una realidad alternativa si la real no te convence, porque sabes que aunque tú pareja no es lo que estabas buscando harás lo posible porque siga contigo. Aunque eso signifique vivir en una realidad paralela donde los dos sois perfectos el uno para el otro.
Pero es que el amor no es nada de eso, el amor es entregarse libremente a otra persona y amarla sin condiciones. Sentir que estás con la persona que quieres estar, y no evadirte de la realidad creándote fantasías que compensen tu frustración por no compartir la vida con la persona que en realidad necesitas a tu lado. Y creerte por encima de todo que estás teniendo la relación que siempre has querido y que te hace muy feliz.

Ojala quienes lean este post y estén enamorados, lo estén de verdad. Porque lo cierto es maravilloso compartir tu vida con una persona a la que realmente amas, y no os dejéis cegar por la obsesión, que no deja de ser un amor de mentira, un amor enfermizo que puede acabar- en la mayoría de las ocasiones- muy mal, destrozándote la vida por completo.
TOMORROW, MUCH AND BETTER!